1 feb 2011

...And then, there was you...

Y lo ví. Era un simple chiquillo jugando con sus amigos.
  Intenzo, pensé con ironía. En ese momento no me interesaba concer a nadie más.
Pasaron dos años y yo seguía viendote al visitar a mi amigo. Nos saludábamos y te ibas a jugar de nuevo. Seguías siendo el niño que había conocido aquella tarde mencionada.
Alguna vez llegaste a pasar corriendo por la puerta de mi casa, pero no era nada relevante haberte dado cuenta que aquella pocilga era mi hogar, lo unico que querías era divertirte mientras yo me enfurruñaba con mis tareas diarias.
Entraste a la misma escuela que yo. Te veía diario.
A partir de aquella, casi magica, caída entre tu y yo, mis sentimientos comenzaron a dar vuelcos tremendos que ni mi propio corazón entendía.
  Después de un mes, me dí cuenta que tneía una obsesión.
Eras obviamente TÚ!
Aquellos amielados ojos, ojos que jamás habias visto tan cerca. Aquella sonrisa que me dislumbra cada vez que la esbozas para mí. Porque eres tan... atento conmigo mchas veces que cuando nuestras miradas se cruzan me sonríes con ese aire de encanto tan tuyo. Siempre lo haces y espero que siempre lo hagas cada vez que suceden aquellos disimulados y muy breves encuentros entre los demás alumnos.
  Quisiera tenerte para mí, quisiera que todo esto que se enreda en mi cabeza y hace que me de vueltas todos algún día se calme y logre salir de alguna manera, pero sin hacerte sentir incómodo.
  Aparte de aquella bebida rica en cafeína, tú eres mi obsesión, eres aquél que alegra mis mañana llenas de sueño cada vez que pones tu pie sobre el concreto del lugar.
 
NO me interesa que todo esto parezca cursi, sabemos qe no soy así. No suelo ser afectiva, siempte soy fría, el amor me jugó malas bromas y de tanto sufrir ya nunca me había querido enamorar...
Alguien me había dicho que algún día alguien para mí llegaría.
  Todo esto hace semejanza a un cuento romántico sobre "Amor Verdadero" y para que nadie crea que lo es, porque-sencillamente- no creo en eso, diré que talvez no eres tú.
  No me interesa que las demás me rueguen hablarte, no soy algún tipo de reality show para que cualquiera vea mis reacciones ante tí. Aunque... Confieso que cada vez que logras verme, todo me da vueltas y siento que me hierve la sangre, tal vez sea esa la reacción a la que llaman "sonrojarse", pienso.
 Hoy en particular, me miraste, te acercaste y- en vez de solo voltear y sonreír como siempre- acercaste tu rostro al mio y diste un saludo más afectivo que aquella simple curva hacia arriba en tus labios, besaste mi mejilla y después de alejarte un poco, instantaneamente, en acto de reflejo dijímos al unísono "hola". Nuevamente me regalaste aquella limpia y clara sonrisa y te fuiste con esa danza que das en cada paso, esa forma de andar con que anuncias tu llegada siempre la cual me hace suspirar.
  Esta es la pequeña historia de una joven rechazada por todos que se ha obsesionado con alguie menor. mucho menor que ella.
¿locura, tal vez?
Mmm. Puede ser.

19 ene 2011

Beggining my Shame

UN día nuevo. El segundo después de que te fueras y no te viera en la escuela. Decido quitarme aquellos dolores que me matan y calcinan por dentro para parecer feliz… o, algo parecido.

Vuelvo a esperarte en la entrada de la escuela, pensando que enserio, todo esto termine pronto. Sólo un día y ya sufría sin ti. Mejor me la llevo tranquila. Tal vez… te enfermaste y no puedes regresar, tu madre ha de estar quitándote la calentura por la gripe…

Prefiero pensar ese tipo de cosas en el segundo día sin ti, sabiendo que a partir de ahora estaré sola. Prefiero creer otras idioteces provenientes de mi propia imaginación que recordar aquél mensaje al que respondí ayer, sin haberlo mencionado antes.
   El día pasa sin ti de nuevo, esto se vuelve algo monótono. A excepción de que otra compañera me saluda felicitando, y pregunta algo sobre mi cabello y yo respondo mecánicamente un “Sí”… Ella se va.
   Entro de nuevo al desolado y frío salón del tercer piso. Todos me miran como si fuera un fenómeno.Está bien que sea algo diferente a ustedes, pero no me miren así. Dije por lo bajo.
  De nuevo las clases comienzan, el único recuerdo físico que tengo presente de ti, es aquella “Larva vampiro” que dibujamos hace unos años juntas. Desdoblo el papel con cuidado de que los dobleces que ya antes fueron doblados y desdoblados al derecho y al revés, no se maltraten más.
  Las ganas de llorar que creí que tendría en ese momento nunca llegaron. “eres fuerte, más de lo que tu propia consciencia pudiera saber” me dijo una voz dentro.
*
De nuevo llego a casa muerta de tanta presión, sí, presión de nuevo. Porque cada vez que pasaban lista los maestros y mencionaban tu nombre, te nuevo me miraban como si yo mostrara tanto dolor, dado que yo nunca hago muecas tristes en frente de nadie más que no fuera mi propio reflejo.


-Eres tan… inexpresiva- me dijo en el receso nuestro amigo flacucho, ese que siempre nos hace reír, el mismo al que odias. —Sé que te sientes mal, al no saber nada de ella… Pero no muestras un poco de dolor. Parece que no la extrañas
  A esto respondí que obviamente te extraño. Pero con frialdad, mi voz dijo que no te necesitaba, que las personas no eran necesitadas de ninguna forma, y no debían serlo… Que estaba mejor que nunca así.
  Realmente no quise decirlo, es solo que… no me gusta que me digan lo que debo o no sentir. Es el mecanismo de “defensa” el que respondió por mí


Este mal recuerdo me revuelve el estómago. Siento náuseas y corro al sanitario. Poniéndome de cuclillas al inodoro, recojo mi cabello en forma de cola de caballo. Miro mi reflejo en el viejo azulejo. Me levanto un poco y me veo en el espejo, parezco un vampiro real… Estoy más pálida que mi ídolo en plena juventud cantando en medio del escenario.
  Algo hace que mi cuerpo se convulsione de alguna forma para que mi estomago se comprima, involuntariamente lo que había desayunado sale de mi boca cuando ésta se abre sin que yo lo pida. NO me gusta hacer eso… hacía mucho que mi estómago no se sentía así.
  NO te contaré mucho sobre la experiencia de “regurgitar” tu alimento, pero debo advertirte que es lo más horrible, y más cuando nadie está ahí para sostener tu cabello, o para decirte que “todo está bien… que lo dejes salir”


Después de eso, tomo el segundo baño de mi día.
  Uso mi piyama y me pongo a trabajar en la tarea de historia. Porque, sabes que ella trabaja muy duro (la maestra) y siempre deja tarea…
  La termino y voy a ver un programa en la televisión. Es un reality show. Es el único programa que logro ver durante el día.


*
  Mamá y papá llegan del trabajo, mi hermana ya está terminando también la tarea, mi programa ha terminado. Voy a mi habitación y enciendo mi ipod. Recuerdo buenos momentos con esas canciones… Pienso en ti y en mí cuando ambas teníamos problemas fuertes, mientras “We´ll carry on” se repite con aquella voz que, siempre te he dicho, me salvó.
  La canción termina y aún escucho esa Frase “We´ll carry on, you’ll carry on… Do or die, you´ll never break me because the world will never take my heart”


  Recuerdo una vez más que no estuviste a mi lado mientras esos miles de ojos se posaban sobre mi persona cuando yo andaba por el pasillo del salón.
De Nuevo me guardo mis lágrimas para un buen momento. Pero este momento nunca llega, así como tú.
  Pienso que todo estará bien para el siguiente día. Me prometo ser fuerte para mí, ya no más para ti ni ningún otro individuo. Trato de convencerme de que esas palabras “Hazlo o muere, nunca me quebrarás porque el mundo nunca tomará mi corazón” pueden ser verdad.

  La batería de mi pequeño aparato se termina y me quedo dormida. Profundamente dormida, vuelvo a tener pesadillas como ayer. Por feas que sean, no logran hacerme llorar más que la noticia de tu partida.


*


Duermo profundo y… un grito agudo me despierta. Creí que era mi hermana, pero sólo era la vecina de arriba.
   Estoy recostada en mi cama con piyama puesta. Pero lo raro es que ya estoy bien acomodada, y arropada con las cobijas, esto no lo hice yo. Me siento sobre mi cama, a mi lado se encuentra el único regalo de cumpleaños; un peluche de lobo cachorro, venido de mi tía. Lo abrazo con fuerza como si fuera una nena pequeña a quien le acabaran de quitar su dulce. Me siento sola en medio de tanta oscuridad. Tomé mi celular y lo encendí, la pantalla decía que ya eran las dos de la mañana. ¿Cuánto dormí?
  No lo sé y no me importa. Esta noche es más fría que esos dos días sin ti en la escuela, en medio de tanta presión, tensión, palabras nunca dichas y tristeza para mí de parte de otros.
  Un momento raro pasa por mi cabeza. Te veo diciéndome adiós. Mi imaginación comienza a trabajar en medio del umbral de la litera. Dices adiós con una mano mientras caminas alejándote de mí. Me imagino dando un grito con tu nombre. “No Pude Ser, Te Me vas y Ni una Caricia.”


Ese era el momento.
  Las lágrimas se soltaron sin querer. Aquél aparatito que había estado escuchando hasta morir de sueño estaba a mi lado aún con el botón de encendido. Yo Seguía abrazando al único regalo que me han dado sin hipocresía.


Comencé a decir cosas al aire como si el viento pudiera llevar mis palabras hasta tus oídos.
  Comencé con pedirte regresar. Lo dije miles de veces mientras mi voz se quebraba en casa ocasión repetida. Te decía que estaba harta de esta corta monotonía sin ti. Sin tu rostro-
  Te dije cuanto extrañaba tus raros comentarios hacia otros, cuanto extrañaba esa risita traviesa que dedicabas a cada chiste. Le conté a mi subconsciente y a la nada cuánto te necesitaba, cuánto necesitaba que llegaras al colegio y me abrazaras y me dieras un saludo de Buenos Días. Dije cuánto quería que estuvieras conmigo, incluso prometí que daría lo que pudiera porque estuvieras aunque sea dos días enteros junto a mí.
  Dije cosas que ya no recuerdo, cosas llenas de nostalgias, cada comentario estaba lleno de sollozos y lágrimas… Por suerte tenía un gran paquete de pañuelos en mi buró, lo acerqué y lo llevé a mi regazo para más comodidad.


Aún abrazaba a ese peluche, después de un rato ya estaba húmedo de tantas lagrimas caídas.
   Una hora lloré. Tal vez un poco menos, pero me pareció eterna la noche pensando que era real ese mensaje. Pensando que tal vez tu padre ya no quisiera dejarte salir. Pensando que si llamaba de nuevo a tu casa, daría una mala impresión y causaría mucha incomodidad a tu madre si preguntaba por ti.
  Te extrañé las noches de vacaciones, te extrañé dos noches anteriores, te extrañé la noche antes de esta, pero ésta misma noche te estoy extrañando más de lo que yo hubiera podido extrañar a alguien.
  En serio necesito que por lo menos te presentes un segundo ante mi vista, pero sé que no lo harás. Al pensar esto un grito ahogado se queda en mi garganta.


Y esperando que al despertar no se me note el lloriqueo, trato de dormir recostándome de nuevo.
   Y lo hago, esperando a otro día lleno de soledad. Porque sin ti me siento toda una idiota. Porque no soy muy sociable como tú, soy tan… fría con los demás, que los alejo. Soy tan sola que a veces me aplico demasiado a la escuela y parezco una tonta nerd… una tonta que en vez dedicarse a vivir la vida, se la pasa sentada en una mesa preguntándose que podría poner de final en una historia corta. Porque soy una idiota que se puso a contar historias sin haberme dado cuenta de lo que pasaba alrededor. Y te pido disculpas si alguna vez te hice sentir mal al ignorarte y seguir escribiendo mis cosas.


Sé que esa disculpa no vale. No vale para nada. Solo te hago perder tiempo y yo pierdo más mi voz.
Sé que al siguiente día sin ti en la escuela, mi voz quebrará si alguien me pregunta si te extraño. Así que trataré de no hablar.
Sé que me hago contradicciones.


No importa. Lo único que importa ahora, es que tendré buenas calificaciones… que mis padres estarán satisfechos con el trabajo que aporté… pero no sabrán de mi dolor. Sé que odias que escriba cosas largas. Sé que odias que dedique todas mis historias a los integrantes de mi banda favorita, pero no puedo hacer nada. Tú tampoco… Es igual que tu situación: yo no puedo hacer nada para que regreses y tú tampoco.

Sé tambien que yo soy la niña mas estupida en el mundo... Lo soy porque el unico lugar donde me siento bien es en mi casa... porqe el unico lugar donde logro ablar sin levantar sospechas de mis sentimientos es detras de una inutil pantalla.




.

1 ene 2011

*But I Can´t Believe she's Gone*(final)

Parte III ~Maybe they’ll bring her back to me~



El muchacho miraba la casa, se vía realmente diferente sin adornos coloridos representado la Navidad, la pared del comedor, contiguo a la sala, estaba aún con ese peculiar color salmón, pero en gran parte había un severo tono oscuro justo en el lugar donde el incendio comenzó
“Tal vez no adorne porque tema que suceda lo mismo que ese día” pensaba




-Toma, hijo- interrumpió los pensamientos del joven
-OH, gracias- respondió tomando su taza con una cuchara, se sentía en confianza, algo que jamás pensó sentir. Tuvo ganas de bromear un poco, en esos momentos se sentía bien—Oh, ya no bebe ponche en diciembre…
-je, no… La realidad es que, no sé hacerlo- contestó a la broma del menor y soltó una leve risita—Bien, ¿y qué te animó a tocar mi puerta?
-Am, pues verá, señor. Últimamente he observado su hogar, esta demacrado igual que usted…
-igual que tú…- interrumpió el mayor
-Sí… eso creo


Ambos comenzaban a tener los rostros algo tensos al recordar al mismo tiempo la terrible destrucción de la casa y sus propios corazones


-Creo que debemos hacer algo más que sentarnos solos y recordar malos ratos
-¿Qué malos ratos? Yo no estoy solo…- el hombre mayor siempre fue un poco testarudo y no quería reconocer que también estaba metido en una gran depresión
-Vamos, hombre, sabemos que los dos estamos tristes por ellas…

Al mencionado se le cristalizaron los ojos, pero no era la primera vez que lloraba… Hubo muchas noches en que también necesitó más de tres paquetes de pañuelos.
 -Tienes razón…- su voz se quebró—Creo que debemos seguir ¿no?
-Sí, incluso puede usted intentar adornar su casa de nuevo, sólo para traer un poco de felicidad a este lugar- dijo el joven mientras miraba al techo y alrededor de él, notando que realmente la casa que una vez fue hermosa, gracias a la mujer que adornaba, ahora se veía muy mal
-Sí, pero sé que aún así las extrañaré. Mi esposa de fue así sin despedir…Mi hija también… Oh mi pequeña- decía entre sollozos—Extraño tomar su carita y besar su frente, amaba cómo tomaba ella mi rostro y también lo besaba… Extraño sentir sus manitas sobre la mia mientras sentía la textura de mi piel. Amaba los labios de mi mujer después de llegar del trabajo… Extraño a mi esposa y a mi hija…
-Era hermosa- interrumpió esta vez el joven, quien tenía una leve curva hacia arriba en la comisura de sus labios.
-¿Tu también la extrañas?
-Señor, con todo el respeto que se merece usted y la memoria de su hija, pero ¿nunca se dio cuenta de que ella era y aún es mi todo?
-Un poco, pero creí que era una ligera obsesión de cualquier chiquillo
-Oh, bien… Realmente no importa mucho, lo más importante aquí, es nuestra felicidad… Últimamente he estado pensando y reflexionando, pero no podemos quedarnos varados en recuerdos, al fin de cuentas sabemos que están mejor


El hombre mayor sólo escuchaba al joven que, alguna vez quiso como hijo… Asentía cada vez que estaba de acuerdo
-Bien pongamos manos a la obra y adornemos este tétrico lugar ¿sale?- al parecer las palabras del menor le habían dado un toque de optimismo y alegría
-Bien


Fueron al Sótano de la casa y encontraron los adornos…


Terminaron después de una larga hora y media, pues no eran expertos
  Cada adorno representaba aquella tarde-noche para ellos un recuerdo bueno, para así, cubrir el hollín, que entes caso era la vaga y mala memoria de la muerte de sus amadas.


Por último, pusieron un nuevo árbol navideño, de plástico. Esto fue un reto muy grande para ambos, pues no era el mismo árbol de hace una década pero aun así les traía ese horrible sentimiento de pérdida.






Flashback


-¿Qué es eso?- preguntó la anciana sentada en la sala de la familia—hay mucha luz
-¿en donde señora mía?- dijo el hombre de la casa, miró hacia donde un gran árbol se llenaba de luz, pero no de la serie de luces que había sido puesta como adorno, sino de una cegadora luz de fuego.—Por dios, salgamos de aquí…
  El hombre quiso ayudar a su vieja vecina salir de ahí, la cargó en sus brazos pues ella ya no caminaba rápido, el sobrino-nieto de la anciana caminaba detrás de ellos…


  Todo parecía estar bien ya que ellos tres estaban afuera sin algún rasguño. De pronto un grito desgarrador se escuchó
  -Maldita sea!, Mi esposa e hija están ahí—el hombre de la casa entró de nuevo para salvar a sus dos mujeres. Como todo se quemaba bastante rápido, los gigantescos libreros y cajones caían justo en su camino, lo cual, lo llevo a darse cuenta de que ya era tarde para salvarle la vida a su esposa e hija…


  El niño se enteró de esto y comenzó a lloriquear como si alguien le hubiera dado un buen golpe en el estómago. La anciana que lo cuidaba no lograba entender, pues ya casi no era consciente de lo que sucedía, era muy grande de edad.


¡No! ¡por favor! ¡Dios Mío, regrésame a mis amores! ¡No te las lleves así!! ¡las necesito!! Gritaba el hombre quien estaba arrodillado fuera de su casa…






Muy tarde llegaron los bomberos, no esperaban nada nuevo ese año en Navidad, creyeron que aquella llamada había sido una broma. Pero ahora están más que arrepentidos.
Lograron apagar el incendio antes de que toda la casa fuera destruida por el fuego, pero ningún potente chorro lograría apagar el gran dolor que el niño y el hombre sentían…






Fin de flashback






-Diablos… que… difícil- dijo el joven mientras acomodaba el árbol
--Sí… mucho




Terminaron de adornarlo; habían puesto esferas, muñequitos, un poco de escarcha y en la copa la correspondiente estrella… Sólo faltaban, las luces de colores.


-No… n-no puedo… hazlo tú- pidió el adulto mayor al muchacho
-Mejor… los dos
 Se pusieron de acuerdo y fueron acomodando, foquito por foquito en cada lugar del follaje plástico del árbol.


-Listo- dijeron al unísono
Y luego, con mucho temor, encendieron la serie de luces de colores.


Apagaron los focos de las otras habitaciones y se dedicaron a disfrutar unos minutos de la luminosidad perfecta que daba aquel árbol, se sentaron en el piso de la casa cerca del árbol navideño…


  Afuera había llegado un pequeño grupo de niños que cantaban villancicos.
  Estaban reconfortados los dos.
“Oh, las luces navideñas, tal vez me la traigan de vuelta…”
Sentían la presencia de aquellas dos, en la casa. El muchacho escuchaba la pequeña voz de su amiga vecina, el adulto escuchaba la de su esposa. Podían olerlas, podían sentir que los rozaban.


“Oh, luces de navidad, siguen alumbrando”


Lloraban de alegría. No sabían qué hacer, así que una rara fuerza los obligó a abrazarse. Eran compañeros de dolor, pero también de recuerdos…


“Tal vez todos mis problemas habrán desaparecido…Oh, esas luces navideñas siguen alumbrando, tal vez la traigan de vuelta a mí…”


Grandes campanadas de la iglesia cercana comenzaron a sonar. Ya eran las once de la noche… Sólo faltaba una hora para el conteo de regreso a las doce en punto y sería año nuevo.


Ambos se levantaron, encendieron las luces y el joven le mostró el volante de la gran fiesta de la calle Oxford. Sin pensarlo, el adulto mayor, tomó su vieja bufanda y salieron hacia donde aquella fiesta se encontraba…






10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1… FELIZ AÑO NUEVO!!






Gritaron todos en armonía y ellos dos se fundieron en un abrazo fraternal.



But I can´t belive she´s gone

Parte II ~Christmas Light~



10 más tarde


Aquél recuerdo había llegado pronto a la cabeza del joven que, ahora estaba sentado enfrente de esa casa llena de manchas negras. Estaba en la banqueta de su propia casa donde, su actual novia lo esperaba para pasar la víspera juntos.
  En su espacio podía sentirse la desolación, todo era culpa de una simple noche de Navidad… Ya no estaba con ella, y eso lo lastimaba desde hace años.


Se sentía mal… Ya había pasado una larga década después de que la vio.


La novia desesperada, decidió irse… Estaba algo cansada de verlo así. Tenía una reunión con viejos amigos, así que salió de la casa del joven para despedirse.
-Me voy… Disculpa que no me quede, tengo otros asuntos
-No te preocupes, de todos modos no pensaba hacer nada este año.
-No te pongas así… ¿No puedes sólo olvidarlo?
-Es que, es difícil, amor… Perdona si te hago sentir mal
-No me pidas perdón, no tienes razón… Cuídate mucho…-- volteó a ver la casa de enfrente, miró dentro de la ventana. Había un hombre viejo sentado en su comedor, inmóvil. Se veía triste, tenía una cara parecida a la de su novio “pobre hombre…” pensó ella—Oye…
-¿Qué sucede?—seguía con la mirada sobre la ventana de esa casa, miraba la misma escena que ella.
-Tal vez, este año sea diferente… Debes enfrentarte a la realidad, no puedes quedarte aquí. Aquél hombre sabe cómo te sientes ¿ o no?
-Sí, era su padre.
-Exacto, puedes ir, tocar su puerta y hablar con él, tal vez hoy, fin de año, puedas pasarlo bien con alguien más.
-Tal vez…- dijo, con cara de hipnotizado.
-Bien, corazón. Cuídate mucho, y Feliz Año Nuevo—se despidió de él, agachándose un poco para besarle la frente y después caminó a su auto para así, encaminarse a su reunión.


Ella no podía dejar de lado su reunión, hacía mucho que no veía a esos amigos y además, juró ir “llueva, truene o relampaguee, yo iré” dijo aquella vez…
  Pero tampoco tenía muchas ganas de dejar solo a su novio. Ya habían hablado de ese accidente, ella ya le había preguntado si deseaba ir, pero él dijo que no, que no se sentía bien si había tantas personas con él, así que ella respetó su decisión. Aún así, estaba cansada de verlo cada año, desde el día de la Víspera de Navidad hasta el 19 de enero del siguiente año, sentado dondequiera pero en el suelo, con las manos en la cara, ojos hinchados y rojos, la nariz escurriendo y a su lado tres paquetes de pañuelos para limpiarse…

Arrancó el motor de aquella carcacha y se fue, dejándolo solo.
 
Él pensaba que ella tenía razón… Pero no sabía cómo hablarle de nuevo a ese hombre, su vecino. Desde aquél incendio provocado por unas chispitas de las luces de colores, los había dejado a todos mal heridos…
  La esposa del señor había fallecido con su hija… Quedando así tres integrantes vivos, ese día, en la casa: él, el padre y su, apenas un año, ya fallecida tía abuela.


“El mundo está lleno de muerte y dolor… A veces creo que la gente sólo viene a morir y no cumple nada” pensó con el ceño fruncido.


“Aún no cae nieve… No cae nieve para mí desde aquél día. Cada vez que espero a que ésta llegue, ya no siento que sean épocas prósperas decembrinas.” Seguía metido en sus pensamientos. Mientras el congelado viento le golpeaba la cara y hacía que sus cabellos flotaran, pareciera que quisieran desprenderse de su cabeza.


Gracias al viento, llegó volando un volante algo maltratado… Lo leyó




ESTA NOCHE ES DE FIESTA


El día 31 de diciembre habrá un gran evento en la calle Oxford… No falten. Habrá también juegos para toda su familia, para estar con los amigos, no puedes venir sólo, el día de año nuevo se festeja a lo grande.


-Oh, parece que todos se divertirán allá… Tal vez deba ir…- se dijo a sí mismo, tratando de olvidar, por primera vez, lo del accidente.


“Lleva a tu vecino!, está igual de solo que tú” le dijo su cabeza…
  Y sin pensarlo dos veces, se dispuso a levantarse del asfalto, caminar unos metros y tocar por primera ocasión en la década aquella puerta manchada de hollín.
Toc, toc , toc


¿Quién es? Dijo una grave voz desde dentro de la casa.
-Buenas tardes señor, soy su vecino de enfrente…- dijo con un poco de optimismo al recordar la voz de aquél buen hombre que una noche los invitó a una deliciosa cena, olvidando por segunda ocasión lo sucedido.
Pase… Pase- dijo el solitario dentro de la casa.


Estaba un poco nervioso, realmente no sabía si las manos le temblaban del cruel frío de ahí afuera, o de nervios. Aún así, giró el picaporte de la puerta y caminó hacia dentro.


Inmediatamente chocó con él.
El hombre mayor esperaba justo detrás de la puerta.
-Bu- buenas tardes, señor- repitió el joven con una sonrisa algo fingida, pero no porque no quisiera sonreír a su vecino, sino que no sentía ganas de hacerlo, aún se sentía triste.
-buenas…- le respondió igual.-- ¿Qué te trae por aquí muchacho?, ya nadie viene a visitarme
-¿Es esa la razón de que su casa no esté adornada?
-No, claro que no. Pero… tampoco la tuya estuvo adornada por años jovencito—dijo el mayor evitando las evidencias de que aún se sentía deprimido
-Pero este año sí…
-Sí, ya lo noté… Bueno, realmente no importa, pasa muchacho, calenté un poco de agua.
-Gracias…


Llegaron a la sala y el menor se sentó esperando paciente al vecino para que trajera las tazas con té caliente.

30 dic 2010

*But I Can´t Believe she's Gone*

Parte I ~El Adulto Perdido~



Era una buena mañana de invierno para la familia que habitaba aquella tan adornada casa.
  La madre, usando aún la piyama con guantes y bufanda, ponía las últimas esferas del árbol navideño que el esposo había cortado.
  El hombre de la casa se prepraraba para salir, comprar las cosas para la importante cena y luego ir por un poco de leña; ya había dado unos sorbos a la taza de ponche que su mujer le había preparado. Luego se sintió listo y abrióla puerta, iba a dar el primera paso a la intemperie cuando sintió que algo detenía con pequeña fuerza la cola de su suéter. Era la pequeña mano impidiendo que diera algun otro movimiento.


-No te vayas aún, papi- suplicó con esa tierna voz- Toma, te falta esto...- diciendo esto ella estiró su otra mano dandole una bufanda a su padre,
-Oh, gracias pequeña...- le sonrió
-Y, tampoco te olvides de mí... Llevame contigo.
  El hombre se veía apurado, algo impaciente
-Bien, pero primero pide permiso a tu madre

-Voy Corriendo!!^^- dijo ella mientras echaba a correr, estaba emocionada, su padre saldría , porfin, con ella después de tanta espera de las vacaciones.


  La niña de rizos tardó un poco en regresar a la entrada de su hogar, pues su paranóica madre le había ordenado cubrirse, así que le puso sueter sobre sueter, terminando con una bufanda parecida a la de su padre y un par de guantes.
  Llegó corriendo a la entrada de la casa y se llevó la gran sorpresa de que el ser a quién tanto amaba, ya no estaba en la puerta, la pequeña se llevó una gran desilusión, pero aún así decidió ir a buscarlo por su propia cuenta.


Abrió la gigantesca puerta y caminó adeentrandose en el cruel invierno.
  Caminaba a paso normal, pero aún así el frío viento que esa temporada traía consigo, golpeaba su dulce rostro, así que tomó la bufanda y la puso sobre su carita cubriendo, al mismo tiempo, la boca y la nariz.


Realmente no tenía algún camino que seguir...
Comenzó a imaginar lo lugares donde su padre pudo haber ido.


De pronto, un gran choque intervino en sus pensamientos


-Oh, lo siento...- dijo el niño conquien había tropezado, era su vecino de enfrente
-auch!... Amm, no te preocupes...- respondió ella sonriendo.
-¿cómo has estado?- preguntó el chiquillo que era de la misma edad que ella... y también de la misma estatura
-jaja, bien... Gracias. Iba a buscar a mi papá. Se fue no sé dónde sin mí- dijo mientras fruncía el ceño.
-¿enserio? Bueno, si quieres puedo ayudarte a buscarlo. Tengo un triciclo y así podremos ir mas rapido a donde quieras
-¿Seguro?... Pero no quiero tardar mucho, mamá se preocuparía mucho
-nno te preocupes, mi vehículo es super rápido- le dijo él mientras tomaba su mano y la llevaba hacia donde el objeto mencionado se encontraba
  Subieron, el pequeño iba al frente y ella en una canstita detrás. Él comenzó a pedalear con todas su fuerzas...


Después de unos minutos llegaron a la avenida principal, cerca de ahí se encontraba un gran parque, y al otro lado el supermercado.
  Estuvieron mucho tiempo tentados a dirigirse al parque, pero decidieron buscar primero al adulto que habían perdido.

 Entraron mientras los adultos los miraban con curiosidad


Buscaron y buscaron...
  Llegaron a un lugar donde había miles de juguetes para niñños de diversas edades, y fue ahí donde lo encontraron.


  El padre de la pequeña explicó que solo veía los juguetes... Se disculó con ella. Terminaron los tres juntos las compras y fueron a casa.
  El pequeño vecino[quien era huerfano y padres y vivia con su vieja tía abuela] fue invitado a la cena especial, él aceptó y aquella noche tuvieron todos la mejor cena que alguien hubiera vivido jamás.
  Esa noche estuvo llena de cantos, juegos, chistes y mucha alegría de parte de todos. Fué tan próspera que parecía perfecta...




Tan perfecta fué hasta que, en la noche, como a las once algo horrible sucedió.
el gran árbol, que todos habían adornado, comenzó a quemarse...


De cinco personas que había en esa pequeña cena Navideña, quedaron solo tres...






¿La razón?...


(Continuará)

19 dic 2010

°°° What a Hard Thing after That°°°

debemos Dejarnos Llevar


por El CorazÓn


Aunque esté reSentidö y No Quiera OfreCerse Mas...

Porque SólO Sí lo ObligamÖs De NuevoO a Ejercitarce, IremÖs RecuperandöO
      En un lapzo corto O laaargo



=aQella pureZaA Qe Nös traE ilusióN...=

16 dic 2010

=Goodnight, Darling=(Final-> pte II)

Esta noche, la pálida piel de su esposo se veía hermosa en los ojos de Jamia. Esta noche era el momento perfecto para cobrar venganza.*



Ella lo abrazaba debajo de las sábanas, él intuía que algo no andaba bien… Estaba insistente en querer salir del colchón para “revisar” la casa y de paso el sótano…
   Jamia sabía ya la razón de su necedad de bajar al sótano, pero ella lo dejó sin más desprenderse de su cuerpo para así ponerse la piyama y salir por la puerta de la habitación.


  Entonces Frank abrió la puerta de aquél sótano baldío. Buscó las notas de su amante y él, pero su fatiga fue en vano… Movió los viejos muebles que estaban ahí preguntándose si fue Gerard quién las escondió mejor. Pero tampoco sirvió.


  Jamia lo miraba actuar desde el marco de la puerta sin que éste se diera cuenta de su femenina presencia. Estaba llena de rabia y celos combinados, una muy mala combinación en una mujer que ha estado perdidamente enamorada durante seis años. Estaba ya preparada, si Frank no la quería como se debía, entonces su marido no debía querer a nadie más...
  Entonces cuando Frank comenzaba a desistir de su búsqueda por aquellos cursis manuscritos pequeños, se dirigió a la puerta y fue ahí donde vio a su mujer en su bata de seda con algo en la mano.


La expresión que hizo Frank al saber que había sido descubierto, le hizo gracia a su esposa quien estaba ya decidida-incluso desde un mes antes—a acabar con aquella mentira. No pensó en lo que sucedería en un futuro, ella solo actuó…
 Caminó hacia él entre la penumbra del lugar. Su esposo la miraba lleno de temor y sus piernas estaban paralizadas por lo mismo. Ella estaba dentro de un trance de locura cegadora que no la dejaba pensar en sus acciones… Acciones que lamentaría… o tal vez no.
  Llegó con él y lo tomó del cuello de su playera, lo jaló hasta llegar a una mesa alta de madera y ahí lo acostó, Frank sólo la seguía por el miedo y gemía de dolor.
-¿¡Qué me vas a hacer!?- Preguntó desesperado.


Ella en respuesta le quitó las ropas dejándolo en ropa interior.


Después ella comenzó a hacer preguntas:
-¿Dónde habías estado amor?, sabes? Te he extrañado tanto durante el largo tiempo que te la pasabas revolcándote a mis espaldas con ese cantante pelirrojo. ¿Qué dices? Oh dios, yo también te amo corazón. Pero ¿sabes qué? Estoy harta de que me mientas querido… Siempre lo hiciste mientras yo tenía que cuidar de ellas—dijo esto último moviendo los ojos hacia arriba en forma de señalamiento al cuarto de sus hijas-- ¿y, te importó mi amor y mi trabajo? No. Nunca te interesó… siempre te divertías junto con él, ustedes dos nos mintieron mientras nos moríamos de ansias por estas con ustedes y ¿Qué sucedía? Coincidentemente llegaban “muy” agotados del “trabajo”.


  Frank no sabía que decir para calmar a su mujer, pues lo tenía atrapado de las manos y pies. Estaba encima de él quitándole libertad de moverse, el pobre temblaba de frío. Abría los ojos de pavor cada vez que ella acercaba su mano a su desnudo pecho. Ella imponía una fuerza tremenda sobre su esposo aquella noche.


  Después ella se dispuso a besarle los labios… Y cuando logró que confiara en ella. Frank sintió que algo frío le atravesaba el pecho, con fuerza traspasaba sus costillas llegando así al corazón…
  El pobre agonizaba de dolor. Casi no respiraba, y antes de que su último aliento llegara ella susurró tiernamente y llena de lágrimas en su oído… “Buenas noches querido…”


Buenas noches, querido fue casi lo último que escuchó aquella fría noche después de haber amado tanto a su colega, después de haber adorado tanto a sus hijas y esposa.


Después todo quedó en silencio… y entonces escucharon un cuchicheo desde la oscuridad.


Una pequeña sombra se acercaba a ellos y Frank logró mirarla…
-Mami, ¿Por qué papa llora?- dijo la voz que después fue acompañada por otra parecida
-¿Por qué papi tiene esa mancha roja en su cuerpo?- dijo la otra.

Y luego dijeron al unísono
-Mami, papi, tengo miedo…


La primera voz añadió:-- Allá afuera esta el tío Gerard, espera a mi papi.
  La segunda preguntó siguiendo lo que había iniciado la primera:-- ¿Por qué no dejas salir a mi papá?


  Las hijas habían seguido a su madre en aquel sangriento encuentro con su marido. Habían visto lo que su madre le hizo a su héroe, habían también escuchado las atrocidades que ella le decía.
  Se acercaron cautelosamente a su padre observando con detenimiento y miedo aquella “simple mancha” en su cuerpo… Le besaron cada una su mejilla y éste sonrió para después cerrar sus ojos por siempre.
  --Mami, ¿Por qué duerme mi padre?
--Sí mamá, ¿Por qué? Creí que estaban jugando y que no dormirían esta noche.
-- No está dormido niñas… Váyanse a su habitación de inmediato.
-¿Qué le sucede a mi papa?
-- ¿Por qué sangra?
 Volvieron a hablar juntas:-- ¿Por qué no respira?
-Mamá—dijo la primera
-¿Qué quieres Cherry?
-¿Qué le sucede a mi papá?—repitió
   La mujer no lograba responder a las horribles preguntas de sus niñas.
-Mami—la llamó en esta ocasión la otra
-¿Qué… que quieres Lily?—dijo entre sollozos al darse cuenta de la atrocidad que había logrado con aquél cuchillo de cocina enterrándolo en justo en el corazón de su marido… Las lagrimas seguían saliendo
-Mami, ¿Por qué lloras?—preguntó Cherry
-¿acaso papá ya no quiere jugar contigo?—siguió Su hermana, Lily
-Denle las buenas noches a su padre y regresen a la cama… Hace frío…- les respondió amargamente evitando sus preguntas, mientras las dos se tomaban de la mano sin saber exactamente lo que había sucedido y se encaminaban a la casa.

-Creo que mamá y papá estarán enojados si se dan cuenta que el tío Gerard entró a casa sin avisar.
-Tal vez hermana. Pero tenemos que dormir…
-Cherry
-¿sí?
-Tengo miedo hoy.- le dijo abrazándola
-No te preocupes pequeña. Somos hermanas y siempre te cuidaré—respondió dándole un beso en la cabeza.


  El Tío Gerard les abrió la puerta de su casa y les dio su beso de buenas noches, ya había estado jugando un rato con ellas y era hora de dormir “Buenas noches lindas” les dijo mientras las seguía hasta su habitación y se encaminó al sótano donde su amante, se suponía, lo estaba esperando.
  Las pequeñas gemelas se abrazaron lo más fuerte que pudieron,pues aquella noche se podía oler el miedo en cada rincón de aquella casa. Intuían que algo sucedería, eran hermanas y prometieron cuidarse por siempre una a la otra...Se quedaron en silencio y cerraron los ojos esperando lo peor






... un disparo se oyó haciendo que los pequeños cuervos que se paraban siempre de noche sobre el árbol gigante que colindaba con la ventana de las niñas, comenzaran a graznar incesantes y tomaran vuelo.

15 dic 2010

=Goodnight, Darling=(parte 1)

Aquella noche se veía diferente. Su esposo no era el mismo de antes, ella sabía que algo pasaba pero no se atrevió a preguntar, nunca lo hizo… Es por eso que ahora Frank, trataba insistentemente en respirar.

  La sombra de su perfecto perfil estaba trazada gracias a la luz lunar que se colaba por la ventana de la habitación. Jamia lo amaba, siempre lo hizo, pero esta noche se olía el miedo de un lado y la atracción por el otro.


Amaba todo de él. Amaba como la comisura de sus labios siempre se curvaba hacia arriba formando una linda sonrisa cada vez que se veían, amaba el sabor se sus rosados labios y aquél aliento a cigarrillo y café, combinados, después de un día de trabajo. Amaba que él se preocupara por ella siempre que sufría, en muy pocas ocasiones, un mareo horrible… Amaba cómo, al despertar, abrazaba al par de hermosas hijas que tenían y les daba un tierno beso mostrando el amor que les tenía. Realmente lo amaba…
  Ella sabía que Frank tenía aún en la cabeza ese romance con su colega Gerard Way. Sabía que algo seguía mal sobre esa situación. Sabía que algo como esto sucedería si su esposo no paraba aquella situación.


  Way. Con sólo recordar el sonido de aquel apellido, le dan nauseas. Ella estaba celosa de aquel pelirrojo que varios años atrás, le sobaba la espalda a su ahora esposo, insinuando que quería algo mas con él. Había estado furiosa muchas veces al entrar a la web y ver que aún seguían viéndose aquellos viejos videos de su extraño romance… Alguna vez le tuvo afecto al marido de su amiga Linz, pero ninguna de las dos estuvo de acuerdo con aquello que hacían en los escenarios mucho tiempo atrás, aquello que sus fans llamaban “Frerard” al verlos besarse y darse caricias de extraño afecto. Es por ello que LynZ decidió terminar con eso pronto; un buen día ella le reclamó a Gerard por todo aquello que hizo alguna vez, éste, se sintió tan apenado que prometió nunca volver a aquello de su rara atracción hacia Frank. Todo esto pasó hacia tres años.
  Y al parecer había funcionado, pues cuando regresaron a los escenarios, jamás se veían a los ojos como lo hacían antes. Frank solo miraba a su esposa como la única en el mundo, y Way hacia lo mismo con la suya. Todo estaba en paz. De alguna manera Jamia tenía razón en sentir aquellos celos horribles hacia Gerard, pues Frank ya era su amado esposo, era suyo y nada más. Nadie más que no fuera ella podía besarlo en las calles. Estaba sumamente enamorada de él, jamás deseó lastimarlo. Sabía que era un hombre bueno, que era buen amigo, buen amante, buen padre, buen esposo… en fin, era el hombre perfecto para ella. Sabía que la amaba también.
  Después de aquella última pelea sobre “Frerard” (recordando que sucedió hace tiempo), Gerard ya casi no iba a visitarlos a la casa. Siempre que Cherry y Lily deseaban jugar con su “prima” Bandit, era LynZ quien la llevaba. Siempre llegaba con aires de felicidad, saludando a la familia Iero, luego tomaba un café con ellos dos mientras sus hijas jugaban afuera. Nada raro, solo que… había veces en las que Jamia extrañaba un poco el buen humor de Gerard Way.




Un buen día, en la mañana, Jamia se dio cuenta que algo pasaba con su marido. Sabía que algo no encajaba hoy. Estaba nervioso, nunca lo había visto así. Frank evitaba la mirada de su mujer, pues ella sabía que a veces, no era un buen mentiroso.
  -¿Qué tienes amor?- preguntó ella en su oído
-Nada… Yo… nada. No me pasa nada querida. Todo está perfecto- respondió y luego le dio un sorbo a su café.
-Bien… Espero no regreses tarde hoy, tengo una sorpresa para ti…- le dijo ella con un tono tan sensual que hizo que Frank soltara su taza de café y que ésta golpeara con la mesa.


Acabado esto, él se dispuso a salir de la casa y trabajar en su tienda de ropa. Pero antes de eso, decidió visitar el viejo sótano. Algo raro, pues le temía a ese lugar desde que se mudaron a esa casa, él siempre le pedía a Jamia que bajara con él por eso, a ella le parecía un tierno niño cuando comenzaba a suplicarle.
  Ella decidió no hacer mucho caso a esto último y se fue indiferentemente a despertar a sus pequeñas hijas de seis años para que fueran a la escuela. Las vistió, les dio de desayunar y las metió al auto.
  Regresó a casa con aquella inquietud del sótano y Frank. Decidió ver qué era lo que había hecho bajar a su esposo a ese lúgubre lugar.


Antes de entrar encontró lo que buscaba: en la puerta había una nota para él. Y luego se veía que su esposo había respondido a esa misteriosa nota, dejando un pedazo de papel en el marco de la puerta en la parte superior.
  Ella leyó… y se llevó con la ingrata sorpresa de que eran para él de parte de… Gerard Way
Entró al sótano encontrándose con miles de notas provenientes de los dos. Algunas tenían aquella frase tan falsa “Te amo”, otras muchas tenían corazones dibujados, esas eran las de Way. Así que esos dos habían seguido con eso a escondidas.



Jamia estallaba de rabia cada vez que veía las notas de su esposo sabiendo que esas palabras que escribía, no eran ni serían nunca para ella, todo el amor era para Gerard, era esta, la única razón, por la cual ella soñaba que asesinaba al ex amante de Frank, era por esto que a veces ella no deseaba que las dos mujeres Way los visitaran, tenía que terminar en serio con esto, pero… no sabía cómo…


***


Después ella regresó a su casa tratando de olvidar la furia que sentía al saber que su marido sí era un mentiroso. Tenía ganas de gritar de enojo, de golpear todo lo que viera a su paso. Pero luego decidió calmarse, esperando que su marido llegara con bien del trabajo y así tomarlo por sorpresa…
  Ella le dio indirectas durante un largo mes, tratando de medir cuanto podría Frank aguantar la culpa. Esas indirectas fueron sorpresivamente, evadidas muy bien por él…
  Así que terminando el mes de Noviembre, en su cumpleaños, ella quiso darle un fin real a todo eso, porque ella lo amaba desenfrenadamente…




Esta noche, la pálida piel de su esposo se veía hermosa en los ojos de Jamia. Esta noche era el momento perfecto para cobrar venganza.

12 dic 2010

...Amigo, te fuiste sin despedir...

Él y yo eramos los mejores amigos desde que se mudó hace un año...

 Teníamos aventuras de todo tipo... Teníamos solo diez años.
  Encontramos varios personajes en nuestro propio mundo, un mundo al que nadie mas que nosotros podía entrar. El mundo que cualquier niño de nuestra edad hubiera querido tener, el mundo al que no temía... A comparación de mi vida real.
  Mi Frank y yo, tuvimos grandes hazañas que cumplir, fuimos los heroes y escritores de nuestra propia historia en el mundo al que nos aferramos...

  Este mundo, era perfecto para mí, ahi podiamos lograr lo que nos propusieramos, teniamos poderes muy fuertes, teníamos trajes especiales para no ser identificados por el enemigo.
En fin, tuvimos tantas cosas que si contara, esto se haría talvez aburrido de leer.
  Una vez, un compañero me invitó a una librería.... Yo acepté, pero olvidé invitar a mi mejor amigo, a mi confidente de aventuras cofundador de nuestro mundo...Frank... ¿como llegué a olvidarme de él? Pues no losé... Lo se que me la pasé muy bien con mi compañero... Me fuí, pero mis padres no estaban, así que decidí dejar una nota diciendo que su madre nos llevaría y que iba a llegar temprano...
  El tiempo se fué volando, y yo seguía sin recordar a mí amigo...


*


Llegué a casa despidiendome de la madre del compañero que me invitó a la librería...
  Entré a casa... Mi madre lloraba... Mi padre se veía tenso, mi hermano menor, Mikey sentado en la sala solo me volteó a ver con ojos llenos de fuego...
-¿que pasa?
-Ay, hijo!! Nos asustaste!! - dijo mamá secandose las lagrimas y dirigiendose hacia mí para despues darme un fuerte abrazo de alivio...
-¿donde diablos estabas?- pregunta Mikey
- dejé una nota diciendo que iba con mi compañero a una librería, su madre nos llevó... Incluso dejé su telefono celular...- contesté confuso...
-¿donde la dejaste tonto?- Vuelve a pregunta mi hermano menor revolviendo todo en el escritorio con euforia y desesperación
- En tu escritorio tonto!... En el escritorio de la sala no!! ¬¬ ¿porque tan preocupados?

-Mira, acabamos de saber que algo le pasó a tu amigo, Frank... el que se acaba de mudar al vecindario...
-¿que le paso?...
  Todos se quedaron mudos. Nadie respondió mi pregunta en es instante. Una punzada en el estómago me lastimaba, me avisaba que algo no iba nada bien


-Mira, Gerard. Hijo, no es muy fácil explicar esto... Pero mañana daremos el pésame a sus padres...- por fin habló mi padre, pero con un voz forzada...
-Esque, él se cayó de lo alto del árbol donde ustedes jugaban... - a mi madre se le quebró la voz al final...
-¿que?...
NO sabía qué decir... es imposible, mi confidente amigo no puede... irse sin despedirse...
Eran las cinco de la tarde, uf, si que pasé un largo rato ahí...
  Decidí correr a nuestro lugar... Al lugar donde todo era posible para nosotros... Donde nada moría y todo se llenaba de color ante nuestra llegada... Nuestro mundo...
  Mamá gritaba mi nombre mientras yo salia disparado de la puerta de mi casa...
Legué ahí...
 Estaba oscuro, mas de lo normal. Encontré que en efecto, una rama del árbol estaba rota... "Pero si esta rama era gruesa cómo pudo romperse con el peso ligero de alguien como mi amigo?." pensé...


  Ya casi no recuerdo lo que sucedió... solo sé que comenzaron a rodar gordas lagrimas sobre mis frías mejillas... Comenzó a llover y sólo quería estar cerca del recuerdo... Así que me acosté en las salientes raíces del gran arbol que llenaban mis sueños antes de hoy... Llovía a cantaros... Pero no me importaba, las lagrimas casi no se sentían con esas gotas de lluvia en mi rostro.
  Tiempo después, escuché la voz de mi entendedor padre susurrandome que me calmara... Que debía regresar a casa... Que mi Frank era el amigo mas fiel que hubiera conocido... Me tomó de los hombros, yo aún no abría mis ojos solo escuchaba y sentía sin ver. Me acomodó en su regazo tan acogedor, y me abrazó...
 Dejó de llover, y aún sentía que gotas caían en mi rostro... aún sentía los brazos de papá a mi alrededor... Yo seguía sin poder abrir mis ojos. ¿que sucede?...
-Papá, porqué cane gotas en mi cara?- pregunté a mi adulto protector... El solo suspira
- no pasa nada pequeño... sólo, saco lo que siento...-
 Sí, papá lloraba conmigo,pero yo sabía que los hombres no lloraban, o al menos eso es lo que siempre me hicieron creer.
-él no va a regresar ¿cierto?... Todo es mi culpa...- dije rompiendo el silencio que la naturaleza del arbol nos daba entre balcuceos aun sin abrir mis ojos..
-sh... shh... No es culpa de nadie...
-sí es mi culpa!, de no haberlo invitado a la librería, él no hubiera optado por venir a nuestro lugar y asi no se hubiera caído...- comienzo a llorar de nuevo... No puedo dejar de soltar lagrimas... No puedo dejar de imaginarme la escena donde mi mejor amigo cae de este maldito arbol...
-no es tu culpa corazón...
-¿crees que llegue al Cielo?
-Claro que llegará...
-que bien, así yo ire al infierno por ser tan egoista...
-No Pequeño Gee, nadie ira al infierno... Tú fuiste amigo de él y eso te hace valioso, mucho. No es culpa de nadie esto...-¿entonces no regresara?
-.... Lo querías mucho verdad?-
  Contestó papá evitando mi pregunta... Lo entiendo, es dificl explicarle a un chiquillo de diez años sobre la muerte y más cuando se presenta de una manera tan cercana,...
-papá... ya sé que no estará aquí... Pero no quería que se fuera... y menos sin avisarme...
-Mira, solo revive las felices memorias con él. Así estará contigo todo el tiempo...

.

°...De ilusiones y pesadillas...°

Una nueva tarea aparecía en su vida gracias a ese tutor extraño que la cuidaba.



El mandado no se había hecho, así que tomó sus llaves, una bolsa, su iPod y salió rápidamente después de aquellos infernales gritos de ese hombre adulto...´
Aquel que siempre estaba con ella, apareció en frente de ella haciendo que chocaran.


-¡hola!- dijo el palido muchacho
-Hola...- le respondió desganada
-¿Qué te hizo hoy?
-Nada... Lo de siempre: Gritarme, y ordenar autoritariamente...-suspira- así es mi vida
-Sí... Discúlpame, pero no puedo...
-lo sé, no puedes hacer nada por mí. Lo entiendo muy bien. Solo somos amigos no te preocupes.
-Bueno ¿y, a donde vas?
-Aquí a la tienda- ambos iban caminando.
-Andando... - Rodea los brazos de su amiga a quien siempre cuida "Como un ángel"


Hicieron las compras lo mas rápido que pudieron, pues aquel hombre que, se suponía cuida de ella, era muy impaciente, y más ese día pues era inicio de semana y debía llegar temprano a su despacho
-Bien, ahora...
-¿ahora qué?- le responde ella irritada, desde aquello, ella siempre está irritada, a él no le parece bueno
esto, pero la ama y logra soportarla. Pero no hay que malinterpretar, él la ama como a una hermana, una madre, una hija... De ese amor es del que siempre habla en sus pensamientos
-Ahora mi pregunta ¿Regresarás por esa calle donde siempre te sientes acosada?
-¿cómo sabes que ahí me siento así?
-Oh... Tengo mis trucos... - le responde sonriendo mientras carga varias bolsas llenas
-Bien. Sí, iré en esa dirección
-¿por qué?
-Porque es ahí donde siempre compro...
-Tus amadas gomitas
-Exacto Gerard! Mis gomitas son las únicas golosinas que puedo comer hasta que logro convencerlo de dejarme cenar
-Si... Bueno vamos...
  La gente se les queda viendo extrañada. Como si fueran un par de locos. Ellos saben que están un tanto zafados, pero siempre han pensado "Pero en este cruel mundo ¿Quien no está loco?" Así que no les interesa y siguen
Llegan a la puerta de aquella mediana mansión, la cual, pertenecerá a ella cuando sea mayor de edad
-Henos aquí pequeña saltamontes
-¿? ¿Qué dices?
-Debo irme por ahora
-Uh... Lo se
  Aquel ser que la cuida, se esfuma y ella introduce la llave en el hueco del cerrojo. La gira con cuidado para no molestarlo (al tutor)
-Bien... ¿qué me traes?- pregunta tranquilo mientras se acomoda el sombrero negro postrado de su cana cabeza
-Alimento ¿?- le responde ella irónica e irritada
-¡Lo sé, niña malcriada!, ¡apúrate a hacerme de desayunar o llego tarde! ... ¡Pero mueve las piernas muchacha!
  Ella baja la cabeza y le hace huevos revueltos con jamón, queso, chorizo y muchas cosas. Le prepara café, sirve medio vaso de jugo (ya que sabe que nunca lo termina) y le llama a sentarse.
  El hombre prueba lo que ella le ha cocinado con tanto esmero y sonríe. "Oh, por fin sonríes viejo de pacotilla" Piensa ella, mientras el hombre termina su pequeño banquete.
  Él se va sin despedir, como siempre, y ella se queda haciendo el aseo cotidiano.
  Una vez más, su amigo Gerard aparece inesperadamente, pero esta ocasión, en la ventana de la sala principal.
Tal vez se coló por la puerta o la misma ventana... -se dice a sí misma


-Vaya, hasta que te dignas a aparecer- Dice al verlo, sonríe y toma un vaso de jugo de naranja. Esta vez, ella se muestra más comprensible... Al parecer le dio gusto saber que a ese adulto sin valor, le gustó el desayuno improvisado que preparó.
-No siempre puedo estar aquí. Tú sabes que ese hombre es repugnante para mí
-Sí, sí, como digas... ¿que desea señor?
-Jajá, ¿por qué me hablas así?
-Por nada, es... un simple juego.
-Bueno. Qué bien que te encuentres mejor que hace una hora- sonríe
-¿una hora? ¿Tanto se tardó en tragar ese tipo?- le pregunta ella anonadada
-Sí. ¿Por qué?
-porque perdí mi tiempo al verlo comer con tanto deseo.
-¿deseo? Quieres decir que hoy…
-Sí, hoy no hubo gritos por el mal sabor del café o el desayuno
-Excelente. Creo que esto se torna un poco mejor para ti ¿no es cierto?
-Tal vez. Tal vez solo sea por hoy…- ella le dice indiferente mientras acomoda los platos ya secos en la alacena y se prepara para lavar los sucios del fregadero.
-Bien, pero puedes aprovecharlo… Tendrás un poco de tiempo libre y podrás seguir con esa historia tan intrigante que iniciaste hace mucho ¿No?
-Tal vez… No lo sé. Ahora debo limpiar-ella vuelve a hablar desganada, pero por dentro se siente muy bien, siente un peso menos todo por un grito menos en el día…
  Todo se queda en silencio. Él, no sabe qué hacer… Ese silencio es un tanto incomodo tanto para él, como para ella
-¿puedo?- le pregunta haciendo un mohín hacia el jugo de naranja que su amiga no terminó
-Ah, sí. Claro, termínalo…- le sonríe y restriega un gran plato con la esponja llena de jabón.
  Pasa un buen rato escuchando música y limpiando gran parte de la mansión. De vez en cuando se topaba con su amigo del alma, su amigo de siempre, quien al chocar sonreía y ella se sentía segura, siempre se siente así a su lado… Pero como hemos dicho, lo que estos dos amigos sienten, es amor, sí, pero no esa clase de amor donde sueñan en uno con el otro porque piensan que son perfectos, donde sueñan que se besan desenfrenadamente, No. Este amor, es difícil de explicar. Solo se querían porque desde aquel día, han estado unidos.

Gerard se pasea, como siempre que la visita, por toda la mansión y siempre termina cansado, solo un poco… Mientras ella limpia por ultimo los ventanales de la sala principal, ya casi termina.
-Hey, ya son las cuatro de la tarde- le reclama él, pues le parece que ella ya se ha tardado
-Ya, ya casi, ya casi, solo un poco…
-Dios. Siempre te esmeras.
-Ya… Ya llegué- choca una vez más con su pálido amigo quien la esperaba impaciente, ella suda de la frente, pero a él no le es grotesco, al contrario, es el resultado de un buen trabajo, piensa—Sí, sí, siempre me esmero, pero si no lo hago, este hombre me dejará sin comer sin ver la luz de sol...
 Alguien toca el timbre interrumpiendo el inicio de la conversación.
  Su amigo vuelve a irse… Pareciera que siempre está temeroso que alguien lo vea, pues solo la visita cuando se siente sola. Insisten en la puerta tocando estruendosamente aquel botón que hace sonar la campanilla del maldito timbre
-¡Voy! ¡Diablos, voy!—camina hacia el portón de enfrente quitándose el mandil y se seca el sudor… Aparece en la puerta un chiquillo, de unos, once años, tiene ojos lindos… Ella lo conoce
-¡hola pequeño!- sonríe por segunda vez en el día, hace mucho que no lo veía
-Hola – la abraza de felicidad
-¿Qué sucede?
-Nada, es solo que quise venir a saludar, vengo de rápido porque mamá me espera en el auto
-Esta bien pequeño Frank
-Bueno, sólo quería saber cómo estabas
-Muy bien- responde ella omitiendo las pesadillas que ha tenido que vivir durante dos años de ausencia de sus padres-- ¿y tú, cómo has estado pequeño?—pregunta mientras intenta olvidar su horrible vida y alborota el oscuro cabello del niño
-Que bien, pues yo, mejor que nunca. Tengo más amigos, soy más feliz en mi nueva escuela—le cuenta su vida en resumen mientras las comisuras de sus pequeños rosados labios se vuelven más curvas y sus ojos claros muestran que está satisfecho con todo lo que le ha sucedido.
  Ríen un poco entre su corta conversación...
El niño debe de irse, pero antes, le da un álbum de fotos, le pide que no lo vea en ese momento, solo cuando se sienta sola
Ella asiente y se despiden. Intenta guardar esas lágrimas necias ocasionadas por haberlo extrañado tanto.

**

Por fin siente que ha terminado de limpiar la edificación donde vive, y decide darse una ducha mientras pone a Bach en su grabadora, la cual suena en todo el lugar. Está lista para “sentirse sola” y por fin ver el pequeño, pero apreciado regalo que su pequeño amigo le ha dado.

Al principio está vacío, comienza a hojearlo, en medio hay una imagen de ellos dos cuando eran más pequeños, recuerda ese día. Fue la última ocasión que estuvo con él. Era una fiesta, aún estaban sus padres de ella, recuerda que aún Gerard no estaba presente...

Después aquella fiesta se convirtió en el inicio de su peor pesadilla; la vida sin sus padres y una herencia que podrá cobrar hasta ser mayor de edad.
  Hay una pequeña nota, es la letra de su joven amigo Frank. Sonríe. "Puedes llenarlo con miles de fotografías e imágenes, las que tú quieras para que cuando seas grande recuerdes tu vida..."- Lee la carta, vuelve a sonreír, pues se da cuenta que su amigo tiene mejor ortografía que antes.
¿Pero que podría poner? piensa, si su vida ha sido un martirio, llora al recordar y extrañar aquellos días en los que su mundo estaba centrado solo en la felicidad de su familia y amigos… Ahora solo debe preocuparse por ser la sirvienta de su tutor.
-linda imagen…- le dice Gerard y ella se asusta, no esperaba que llegara así
-ay!- da un brinco y se limpia las lagrimas
-¿te espanté? Si quieres me voy…- vuelve a irse. Pareciera que no le hace gracia verla feliz con alguien más

Ella ignora esto último y llora de nuevo. Llora hasta que anochece. Ya no le interesa que ese hombre llegue y no esté hecha su cena. Todo es malo en su vida… A veces ella quisiera poder irse a vivir con su amigo Gerard, su amigo pálido quien siempre la ha cuidado.

Ahora duerme mientras sus lágrimas caen en su almohada como gotas incesantes de lluvia. Su amigo llega, como cada vez que se encuentra así…
-Lo siento- le pide perdón mientras ella dormita
-Quiero irme… Irme por siempre… Llévame contigo
-¿conmigo? Tú sabes que no puedo llevarte conmigo pequeña… Sabes que no- él acaricia su cabello
-No me interesa, llévame Gerard, no quiero estar aquí, prefiero ser un ángel como tú- Responde insistente, y Gerard abre los ojos, pues sabe que nunca llegará a ser un ángel como ella dice...
-Te equivocas, siempre te equivocas cada vez que dices algo así, te lo he dicho pequeña
-¿Por qué no puedes llevarme? ...
  Él no logra responderle, ella ya se ha dormido profundamente, las lágrimas han parado de salir. Se ve tranquila… Pronuncia aquellas palabras que ella odiaría escuchar, porque son la verdad:

“Porque no soy real, soy un producto de tu propio dolor…”- él se retira del cuarto de la niña triste al recordase a sí mismo que sin ella, él no existiría…