Él y yo eramos los mejores amigos desde que se mudó hace un año...
Teníamos aventuras de todo tipo... Teníamos solo diez años.
Encontramos varios personajes en nuestro propio mundo, un mundo al que nadie mas que nosotros podía entrar. El mundo que cualquier niño de nuestra edad hubiera querido tener, el mundo al que no temía... A comparación de mi vida real.
Mi Frank y yo, tuvimos grandes hazañas que cumplir, fuimos los heroes y escritores de nuestra propia historia en el mundo al que nos aferramos...
Este mundo, era perfecto para mí, ahi podiamos lograr lo que nos propusieramos, teniamos poderes muy fuertes, teníamos trajes especiales para no ser identificados por el enemigo.
En fin, tuvimos tantas cosas que si contara, esto se haría talvez aburrido de leer.
Una vez, un compañero me invitó a una librería.... Yo acepté, pero olvidé invitar a mi mejor amigo, a mi confidente de aventuras cofundador de nuestro mundo...Frank... ¿como llegué a olvidarme de él? Pues no losé... Lo se que me la pasé muy bien con mi compañero... Me fuí, pero mis padres no estaban, así que decidí dejar una nota diciendo que su madre nos llevaría y que iba a llegar temprano...
El tiempo se fué volando, y yo seguía sin recordar a mí amigo...
*
Llegué a casa despidiendome de la madre del compañero que me invitó a la librería...
Entré a casa... Mi madre lloraba... Mi padre se veía tenso, mi hermano menor, Mikey sentado en la sala solo me volteó a ver con ojos llenos de fuego...
-¿que pasa?
-Ay, hijo!! Nos asustaste!! - dijo mamá secandose las lagrimas y dirigiendose hacia mí para despues darme un fuerte abrazo de alivio...
-¿donde diablos estabas?- pregunta Mikey
- dejé una nota diciendo que iba con mi compañero a una librería, su madre nos llevó... Incluso dejé su telefono celular...- contesté confuso...
-¿donde la dejaste tonto?- Vuelve a pregunta mi hermano menor revolviendo todo en el escritorio con euforia y desesperación
- En tu escritorio tonto!... En el escritorio de la sala no!! ¬¬ ¿porque tan preocupados?
-Mira, acabamos de saber que algo le pasó a tu amigo, Frank... el que se acaba de mudar al vecindario...
-¿que le paso?...
Todos se quedaron mudos. Nadie respondió mi pregunta en es instante. Una punzada en el estómago me lastimaba, me avisaba que algo no iba nada bien
-Mira, Gerard. Hijo, no es muy fácil explicar esto... Pero mañana daremos el pésame a sus padres...- por fin habló mi padre, pero con un voz forzada...
-Esque, él se cayó de lo alto del árbol donde ustedes jugaban... - a mi madre se le quebró la voz al final...
-¿que?...
NO sabía qué decir... es imposible, mi confidente amigo no puede... irse sin despedirse...
Eran las cinco de la tarde, uf, si que pasé un largo rato ahí...
Decidí correr a nuestro lugar... Al lugar donde todo era posible para nosotros... Donde nada moría y todo se llenaba de color ante nuestra llegada... Nuestro mundo...
Mamá gritaba mi nombre mientras yo salia disparado de la puerta de mi casa...
Legué ahí...
Estaba oscuro, mas de lo normal. Encontré que en efecto, una rama del árbol estaba rota... "Pero si esta rama era gruesa cómo pudo romperse con el peso ligero de alguien como mi amigo?." pensé...
Ya casi no recuerdo lo que sucedió... solo sé que comenzaron a rodar gordas lagrimas sobre mis frías mejillas... Comenzó a llover y sólo quería estar cerca del recuerdo... Así que me acosté en las salientes raíces del gran arbol que llenaban mis sueños antes de hoy... Llovía a cantaros... Pero no me importaba, las lagrimas casi no se sentían con esas gotas de lluvia en mi rostro.
Tiempo después, escuché la voz de mi entendedor padre susurrandome que me calmara... Que debía regresar a casa... Que mi Frank era el amigo mas fiel que hubiera conocido... Me tomó de los hombros, yo aún no abría mis ojos solo escuchaba y sentía sin ver. Me acomodó en su regazo tan acogedor, y me abrazó...
Dejó de llover, y aún sentía que gotas caían en mi rostro... aún sentía los brazos de papá a mi alrededor... Yo seguía sin poder abrir mis ojos. ¿que sucede?...
-Papá, porqué cane gotas en mi cara?- pregunté a mi adulto protector... El solo suspira
- no pasa nada pequeño... sólo, saco lo que siento...-
Sí, papá lloraba conmigo,pero yo sabía que los hombres no lloraban, o al menos eso es lo que siempre me hicieron creer.
-él no va a regresar ¿cierto?... Todo es mi culpa...- dije rompiendo el silencio que la naturaleza del arbol nos daba entre balcuceos aun sin abrir mis ojos..
-sh... shh... No es culpa de nadie...
-sí es mi culpa!, de no haberlo invitado a la librería, él no hubiera optado por venir a nuestro lugar y asi no se hubiera caído...- comienzo a llorar de nuevo... No puedo dejar de soltar lagrimas... No puedo dejar de imaginarme la escena donde mi mejor amigo cae de este maldito arbol...
-no es tu culpa corazón...
-¿crees que llegue al Cielo?
-Claro que llegará...
-que bien, así yo ire al infierno por ser tan egoista...
-No Pequeño Gee, nadie ira al infierno... Tú fuiste amigo de él y eso te hace valioso, mucho. No es culpa de nadie esto...-¿entonces no regresara?
-.... Lo querías mucho verdad?-
Contestó papá evitando mi pregunta... Lo entiendo, es dificl explicarle a un chiquillo de diez años sobre la muerte y más cuando se presenta de una manera tan cercana,...
-papá... ya sé que no estará aquí... Pero no quería que se fuera... y menos sin avisarme...
-Mira, solo revive las felices memorias con él. Así estará contigo todo el tiempo...
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