Y lo ví. Era un simple chiquillo jugando con sus amigos.
Intenzo, pensé con ironía. En ese momento no me interesaba concer a nadie más.
Pasaron dos años y yo seguía viendote al visitar a mi amigo. Nos saludábamos y te ibas a jugar de nuevo. Seguías siendo el niño que había conocido aquella tarde mencionada.
Alguna vez llegaste a pasar corriendo por la puerta de mi casa, pero no era nada relevante haberte dado cuenta que aquella pocilga era mi hogar, lo unico que querías era divertirte mientras yo me enfurruñaba con mis tareas diarias.
Entraste a la misma escuela que yo. Te veía diario.
A partir de aquella, casi magica, caída entre tu y yo, mis sentimientos comenzaron a dar vuelcos tremendos que ni mi propio corazón entendía.
Después de un mes, me dí cuenta que tneía una obsesión.
Eras obviamente TÚ!
Aquellos amielados ojos, ojos que jamás habias visto tan cerca. Aquella sonrisa que me dislumbra cada vez que la esbozas para mí. Porque eres tan... atento conmigo mchas veces que cuando nuestras miradas se cruzan me sonríes con ese aire de encanto tan tuyo. Siempre lo haces y espero que siempre lo hagas cada vez que suceden aquellos disimulados y muy breves encuentros entre los demás alumnos.
Quisiera tenerte para mí, quisiera que todo esto que se enreda en mi cabeza y hace que me de vueltas todos algún día se calme y logre salir de alguna manera, pero sin hacerte sentir incómodo.
Aparte de aquella bebida rica en cafeína, tú eres mi obsesión, eres aquél que alegra mis mañana llenas de sueño cada vez que pones tu pie sobre el concreto del lugar.
NO me interesa que todo esto parezca cursi, sabemos qe no soy así. No suelo ser afectiva, siempte soy fría, el amor me jugó malas bromas y de tanto sufrir ya nunca me había querido enamorar...
Alguien me había dicho que algún día alguien para mí llegaría.
Todo esto hace semejanza a un cuento romántico sobre "Amor Verdadero" y para que nadie crea que lo es, porque-sencillamente- no creo en eso, diré que talvez no eres tú.
No me interesa que las demás me rueguen hablarte, no soy algún tipo de reality show para que cualquiera vea mis reacciones ante tí. Aunque... Confieso que cada vez que logras verme, todo me da vueltas y siento que me hierve la sangre, tal vez sea esa la reacción a la que llaman "sonrojarse", pienso.
Hoy en particular, me miraste, te acercaste y- en vez de solo voltear y sonreír como siempre- acercaste tu rostro al mio y diste un saludo más afectivo que aquella simple curva hacia arriba en tus labios, besaste mi mejilla y después de alejarte un poco, instantaneamente, en acto de reflejo dijímos al unísono "hola". Nuevamente me regalaste aquella limpia y clara sonrisa y te fuiste con esa danza que das en cada paso, esa forma de andar con que anuncias tu llegada siempre la cual me hace suspirar.
Esta es la pequeña historia de una joven rechazada por todos que se ha obsesionado con alguie menor. mucho menor que ella.
¿locura, tal vez?
Mmm. Puede ser.
Intenzo, pensé con ironía. En ese momento no me interesaba concer a nadie más.
Pasaron dos años y yo seguía viendote al visitar a mi amigo. Nos saludábamos y te ibas a jugar de nuevo. Seguías siendo el niño que había conocido aquella tarde mencionada.
Alguna vez llegaste a pasar corriendo por la puerta de mi casa, pero no era nada relevante haberte dado cuenta que aquella pocilga era mi hogar, lo unico que querías era divertirte mientras yo me enfurruñaba con mis tareas diarias.
Entraste a la misma escuela que yo. Te veía diario.
A partir de aquella, casi magica, caída entre tu y yo, mis sentimientos comenzaron a dar vuelcos tremendos que ni mi propio corazón entendía.
Después de un mes, me dí cuenta que tneía una obsesión.
Eras obviamente TÚ!
Aquellos amielados ojos, ojos que jamás habias visto tan cerca. Aquella sonrisa que me dislumbra cada vez que la esbozas para mí. Porque eres tan... atento conmigo mchas veces que cuando nuestras miradas se cruzan me sonríes con ese aire de encanto tan tuyo. Siempre lo haces y espero que siempre lo hagas cada vez que suceden aquellos disimulados y muy breves encuentros entre los demás alumnos.
Quisiera tenerte para mí, quisiera que todo esto que se enreda en mi cabeza y hace que me de vueltas todos algún día se calme y logre salir de alguna manera, pero sin hacerte sentir incómodo.
Aparte de aquella bebida rica en cafeína, tú eres mi obsesión, eres aquél que alegra mis mañana llenas de sueño cada vez que pones tu pie sobre el concreto del lugar.
NO me interesa que todo esto parezca cursi, sabemos qe no soy así. No suelo ser afectiva, siempte soy fría, el amor me jugó malas bromas y de tanto sufrir ya nunca me había querido enamorar...
Alguien me había dicho que algún día alguien para mí llegaría.
Todo esto hace semejanza a un cuento romántico sobre "Amor Verdadero" y para que nadie crea que lo es, porque-sencillamente- no creo en eso, diré que talvez no eres tú.
No me interesa que las demás me rueguen hablarte, no soy algún tipo de reality show para que cualquiera vea mis reacciones ante tí. Aunque... Confieso que cada vez que logras verme, todo me da vueltas y siento que me hierve la sangre, tal vez sea esa la reacción a la que llaman "sonrojarse", pienso.
Hoy en particular, me miraste, te acercaste y- en vez de solo voltear y sonreír como siempre- acercaste tu rostro al mio y diste un saludo más afectivo que aquella simple curva hacia arriba en tus labios, besaste mi mejilla y después de alejarte un poco, instantaneamente, en acto de reflejo dijímos al unísono "hola". Nuevamente me regalaste aquella limpia y clara sonrisa y te fuiste con esa danza que das en cada paso, esa forma de andar con que anuncias tu llegada siempre la cual me hace suspirar.
Esta es la pequeña historia de una joven rechazada por todos que se ha obsesionado con alguie menor. mucho menor que ella.
¿locura, tal vez?
Mmm. Puede ser.
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