¿Qué pasa cuando la vela ya se ha calcinado completamente? Cuando el violinista termina la sonata completa, cuando el cazador ya encontró al asesino, cuando éste ya logró asesinar a centnenares de personas, cuando todo logró su cometido.
Cuando terminaste el examen antes de que dieran las doce, cuando Cenicienta logró casarse con el príncipe... Cuando te das cuenta que el matrimonio no siempre es un final feliz. Cuando termina la pelea en el divorcio y los bienes compartidos logran ser bien repartidos.
¿Qué pasa después? Después. Cuando terminas de leer la novela completa, cuando el detective encontró el acertijo, cuando el policía mal pagado asesinó al ladrón. Cuando ella encontró el vestido favorito, cuando él encontró a la víctima perfecta para sus colmillos, cuando el ángel decide ya no perseguir a su amor prohibido; una humana, cuando dicha humana decide suicidarse.
¿Qué haces después de la aventura? Cuando llega el final. El final de esa aventura. La aventura emocionante, la aventura que inició como algo imposible, que después se tornó solo difícil, que siguió con sentimientos encontrados y que incluso te ayudó a ser un mejor humano. ¿Qué pasa después del final de la aventura de tu vida o la aventura de la vida de alguien más? Con los acontecimientos inexplicables pero añorables, los sucesos por los que jamás imaginaste que pasarías.
Cuando la última página del libro termina con una frase que esperabas leer desde el principio pero por la que tuviste que esperar quizá días, o semanas, o simples horas.
¿Qué haces después? Después de que termina todo eso tan excitante y te das cuenta que sientes que ya no hay razón por la cual vivir, o creer en hadas o en detectives londinenses.
¿Qué?