16 ago 2017

Vómito Emocional

Me gustas un chingo.

UN CHINGO.

Y me odio por eso
porque pensé que ya no me gustabas
porque me puse a actuar como si
todas las cosas que alguna vez soñé
sobre un "tú y yo" ya no iban a existir nunca-
como si algún día yo pudiese dejar de soñar así

Me gustas un chingo.
Me gustas tanto que
ya sé dónde vamos a vivir

Me gustas tanto que
ya sé cuántos perritos vamos a adoptar
y a qué temperatura vamos a dejar la casa
cuando salgamos a comprar la comida
ya sé qué tipo de trabajo vas a tener
y la rutina diaria que nos pondremos juntos

Me gustas tanto que
yo sé que para cuando terminemos juntos
ya habremos explorado nuestra
propia existencia astral
tú habrás salido con tantas otras
y yo habré tenido el corazón un poco roto
por tantos otros.

Yo sé que entonces nos volveremos a buscar,
después de luchar nuestras propias batallas solos.
Entonces nos encontraremos
y nos sanameros el uno al otro.

Me gustas tanto que
ya sé cuántas noches me quedaré despierta viendote dormir
ya terminé de contar las lagartijas que vamos a hacer
cuando terminemos nuestras rutinas de ejercicio
ya sé cuántas millas vas a correr más que yo
y sé cuántos shorts vas a tener que lavar a la semana
y que un día voy a tener que regalarte tenis
porque nunca te los compras
ya sé cuántas veces te voy a regañar
por ejercitarte descalzo.

Me gustas tanto que
ya recuerdo las noches en las que me quedaré despierta
intentando secarte los ojos
ya hasta recuerdo los días en los que te acompañaré
a ver al terapeuta,
a ir a la farmacia por el clonazepam,
a ir por el perro al veterinario porque está enferemo
a saludar a tu mamá porque te extraña.

Ya hasta imagino la media sonrisa que me vas a dar
cada vez que se te haya pasado la tristeza.

Que ya hasta imagino cómo se van a sentir tus manos
entre las mías mientras me pides perdón por haberte
ido tanto tiempo entre la oscuridad.

Ya hasta sé lo que te voy a decir para que sepas
que no es culpa tuya
y que seguiré ahí, caminando junto a tí
entre la más densa noche... entre el más gris día,
entre la niebla más húmeda,
ahí estaré y te apretaré la mano fuerte
para que recuerdes mi presencia
y volveré a sostener con delicadeza cada lágrima
y volveré a cargar tus piedras cuando se sientan como el mundo entero
lo haré las veces que sean necesarias para que recuerdes
que no hay por qué pases un momento tan horrible en soledad.

Me gustas tanto que
ya sé que el lugar en que vivamos
tendrá un balcón
donde
de vez en cuando tendrás que sentarte y ver sólo la inmensidad de la ciudad
y me dirás que amás escucharme hablar español
y me prometerás que un día vas a saberte todas las palabras existentes en el diccionario.
También sé qué libros vamos a tener en nuestro librero
y sé cuántos discos vas a guardar,
entre ellos un mixtape con canciones de Usher.
Porque tu Usher es mi My Chemical Romance.

Pienso todo esto mientras despierto de un sueño que tuve
en el que tú me tomabas los hombros con tus manos
y respirabas en mi cuello
y me susurrabas que eras feliz conmigo.
Un sueño que ya se me está olvidando porque así es mi cerebro
y por eso quise escribirlo

Y entonces pienso en cuántos años he tenido que esperarte
y no sé si tu también me estás esperando
o si sólo es algo que me gustaría que estuviera pasando...






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