5 abr 2014

No me he ido

Empecé a desvanecerme un poco
pero todavía no me he ido.

Quizá me alejé físicamente de mi hogar
pero últimamente he pensado que
yo soy mi propio hogar.

 No escribo haikús o poemas.
Nunca lo hice, y quizá nunca lo haga
pero siempre me gustó ser yo en letras.

 A veces era yo en letras y personajes,
los cuales existían en letras igualmente.

 Mi cabeza se mantenía cuerda y
no me dolía ni me daba vueltas

Pero supongo que siempre hay un "clímax"
el cual te hace darte cuenta de algo.

En la vida, supongo yo, hay más de uno
y, generalmente, se sienten como una cachetada

Y duelen. Te destruyen.
Te vuelven cenizas.

Pero esas cenizas, las cuales
mayor parte son tuyas,
vuelan en el aire y se transforman

Se mantienen en tu forma
pero hay un cambio.
Y es ahí cuando renacemos
cual fénix en plena juventud.

Quizá no sea sociablemente aceptable
en cuanto a apariencia física
Pero al menos
sigo sintiéndome como yo misma

Yo misma con la espalda erguida
y la sonrisa abarcándome el rostro entero

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