5 mar 2011

I know where you sleep

"Yo sé donde duermes... Te puedo acorralar por siempre...

Mira, nena. Yo ya te amo... Podemos quedarnos juntos esta noche. ¿sí?"

La convenciste y después pediste tu deseo...

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Sumido en tu mente tratas de pensar claro. Crees que lo que acabas de hacer es algo que siempre ha de suceder. Crees que todo esto está bien, o que, por lo menos, no es lo peor que has hecho.

Eres una figura interesante para aquellas chicas, eres importante para muchos… Pero ¿te interese a ti eso? ¿Son ellos algo esencial para ti?

Sabes la respuesta, sabes que eres un egocéntrico imparable. Sabes que cada noche sacias tu sed de joven con cada una de ellas. Podrías llamarlas “tus zorras” pero sabes que a veces a ellas no les gusta mucho la idea de dormir contigo, sigue sin interesarte y entras.



Llegas a ellas, de modos sutiles muchas veces logras convencerlas, eres un gran hombre perceptivo. Lo has hecho durante años, no interesa mucho que la prensa comience a pensar cosas sobre ti. Eres tan perceptivo que logras mentir en público con gran facilidad.



Tu cabeza ya es apta para conseguir a las personas, a ellas… Tu cabeza ya tiene esas imágenes grabadas, las cuales siempre te brindan placer y gran satisfacción como si lo que haces fuera uno de los mejores trabajos del mundo.



Sabes que eres repugnante para ellas, sabes que eres sádico, sabes muchas cosas sobre ti, pero la dopamina que existe en ti impide que te des cuenta que, aunque te sientas el hombre más dichoso del mundo, sigues siendo un fracasado con aliento a alcohol y drogas mesclados, con un guardarropa tan detestable que pudieran confundirte con un vago, pero sabes ocultarte bien. Sabes que después de lograr convencerlas, después de que todo ese asunto termina, puedes vestir con ropas mejores. Consigues tu satisfacción y tu dinero asesinando.

Después de iniciar con todo esto, comenzaste a pensar que estabas loco. Decidiste ir por ayuda profesional. Al diagnosticarte como alguien irremediablemente esquizofrénico. Al darte cuenta que conspiraban contigo, decidiste alejarte de todo. De todos. De cualquier lugar donde te hubieran visto antes. Odiabas ver a las personas como seres humanos. Tú y yo sabemos que tienes un problema, pequeño.





Ahora te alojas en una pequeña cabaña que nadie conoce en las afueras de tu condado… Sabes que algún día alguien logrará encontrarte. No interesa ahora.



Sigues con esos pensamientos dolorosos hacia otros. Sigues imaginando tu próxima víctima sufriendo y gimiendo por siempre para ti, sigues ideando un plan para conseguir todo eso. Tu sed de sádico no te deja en paz. Eres como un vampiro deseando sangre. Pero tú, simplemente quieres escucharlas gritar. Sólo quieres sonreír cínicamente mientras ellas lloran desesperadas, mientras tratan de zafarse de tus brazos.



Pero de pronto, ese deseo de penetrarlas y escucharlas gemir y sufrir cuando tú estés en tu clímax, desaparece. Tú solo te imaginas haciendo eso, y ahora eres repugnante. Te haces vomitar tu mismo.



Llegas al baño de tu escondite antes de que todo aquello salga de tu estómago. Lo desechas y luego… Te miras en el espejo.

De nuevo tienes ese aspecto de vagabundo sin camino. Te vez pálido, más que tus paredes deslavadas. Sucio. ¡Estás sucio! Te vez sucio… Te vez sucio… Te sientes sucio. Nadie te quitará lo cerdo a menos que lo desees. Pero es obvio que no te dejaré…



¿Cómo logras soportar aquellos gritos cada noche?


¿Cómo es que no entiendes que hacer esto no te lleva a nada más que pura sed de sexo?


¿Cómo es que su sangre no te interesa en ese momento hasta que te das cuenta que te has manchado?


¿Por qué no regresas a tu mente y me encuentras?


Encuéntrame.

Sabes el lugar donde estoy ahora mismo.

Sabes cómo hablarme. Sabes que siempre estoy ahí para ti. Sabes que no te dejaré en paz.

Soy tu demonio. Eres mi víctima…

Ahora mismo, después de tanto hacer llorar. Después de tanta arrogancia sin amor, logras darte cuenta del monstruo que has llevado dentro…

Te conozco. Soy aquella vocecita dentro de tus oídos dictando cada cosa.

Conozco perfecto tu raciocinio. Conozco aquellas imágenes dentro de tu cabeza hechas y deshechas por tus actos pecadores.

Conozco la forma en que sabes fingir. La forma en que logras enseñarle al público que eres inofensivo. Eres tan escéptico que jamás imaginaste que yo estaba aquí.



He escuchado todos esos pensamientos enfermos dentro de tu tonta cabecita, corazón. Sé que has extrañado a tu mami cada vez que te hago pensar.

Soy tu demonio, mi dulce de azúcar.



Oh, no. Tu rostro está morado ¿qué he hecho contigo? Lo siento… “los golpes de la vida”, mi amor.
Oh, no… Me estoy mostrando ante ti… Hoy, que has visto lo que eres, logras verme en cuerpo… Me sientes por dentro pero me vez.



Oh, cielos…. Me miras. Soy ahora tan irresistible ante ti que no sabes qué hacer ni para donde mirar.

Mira. MI AMOR. Estamos solos encerrados dentro de tu dulce baño… ¿por qué no nos divertimos un poco?

Hazme “sufrir” como lo hacías con aquellas… Mátame. O, simula que me asesinas como a ellas, porque… ¿no sabías? No puedes destruirme a menos que tú vengas donde me encuentro.

Lamentablemente yo tuve que hacer todo ese trabajo de años por ti.

No importa ahora…

Sé que te atraigo. Soy esa sed, pequeño. Eres tan débil que creíste mis mentiras. Creíste que estabas solo.



Adivina qué. Aquella noche cuando mirabas las estrellas mientras recogías todo ese alarde de la sangre de la última chica a la que mataste por ti mismo, te escuché. Deseabas a alguien que te escuchara…

¿No lo recuerdas?

*

Después de escuchar tus propias palabras, me escuchaste a mí… Pregunté si estabas seguro de lo que deseabas… Y qué maravillosa respuesta me diste.

“Cuidado con lo que deseas, pequeño… ¿en serio me quieres contigo?”



Claro, lo recuerdas… Veo que en tus ojos vacíos el recuerdo pasa como un tren lleno de memorias.

Cuidado con lo que deseas, pequeño.


Me quedé contigo por siempre.

Oh, por Dios. ¿Te sientes acorralado, acosado, sin salida, hundido, encontrado?

ENCONTRADO

Sí, corazón. Alguien te encontró.

No te sientas acosado, mi amor. Siempre estuve contigo.

Sé que lo sabías. Esa cosa con las que siempre peleo, sí, tu conciencia siempre te dijo lo que sucedía. Pero… me escuchabas primero a mí.

LO SABÍAS YA!

Pero jugaste muy bien aquél papel de víctima conmigo… Y contigo. Eras tan duro contigo en esos casos y tan dulce al mismo tiempo. Conseguiste tu fantasía de ser alguien temido.



CONMIGO Lograste tus juegos… Conmigo.

¿Dónde ideábamos todo eso? Pues… en tu cama. Corazón.

Déjame hacer algo que yo siempre he deseado. Déjame acercarme a ti un poco…

Oh, oh. Te he tocado por siempre…

demonios… Eres tan dulce. Nunca lo olvidaré. Te toco. Sé lo que sientes. ¿Confusión? Claro, corazón…

¿Quieres ver la sorpresa que traje para ti desde tu propia mente?

Tu dulce daga...

OH, sálvenlo… Te amo….

Te revolcaste conmigo tantas veces. Veces que tu conciencia decidió olvidar.


Corazón. Te conozco más que tú a tu propia cama.

Conozco esa culpa dentro de ti, esa culpa que me alimenta mientras tú estás dentro de tu cama. Lo sé todo… Todo.

Sé lo que has querido hacerme. Pero… Soy tu demonio. No lograste. Lo siento, pequeño.

Puedes mentirles a ellos. A ellas. A tu propia madre.

Pero a mí no…

Sé todos los secretos que guardas. Rondo por tu cabeza cada noche…

Cada noche…

Yo sé donde duermes.

Ups... Has muerto... Has muerto. Has sido un muerto viviente durante décadas GRACIAS A mí... Hoy, has muertode verdad porque me has liberado. No, no no... Pobre idiota


"POdremos dormir juntos esta noche... Ya te amo... Mira, nene...
Eres irresistible... Quedate donmigo hasta la muerte... SOY TU CONDENA"












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